Día Mundial de la Salud Sexual: tu sexualidad también importa durante la perimenopausia

Día Mundial de la Salud Sexual: tu sexualidad también importa durante la perimenopausia

Día Mundial de la Salud Sexual: tu sexualidad también importa durante la perimenopausia

Cada 4 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Salud Sexual, una iniciativa de la World Association for Sexual Health creada para generar conciencia sobre la importancia de la salud sexual, los derechos, el bienestar y el placer.

Y este año queremos aprovechar la fecha para hablar de algo que todavía resulta difícil para muchas mujeres:

¿Qué pasa con nuestra sexualidad cuando llegamos a la perimenopausia y la menopausia?

Porque hablamos de sofocos.

Hablamos de huesos.

Hablamos del corazón, del sueño y del peso.

Pero todavía hablamos muy poco de deseo, lubricación, orgasmos, intimidad y placer.

Y la salud sexual también es salud.

2026: “Every Body”

El tema elegido para el Día Mundial de la Salud Sexual 2026 es “Every Body”.

Un concepto que nos recuerda algo especialmente poderoso durante esta etapa de la vida: todas las personas habitamos un cuerpo y todas merecemos vivir nuestra sexualidad con información, autonomía, respeto y bienestar.

En Menoglow queremos añadir algo más:

Tu cuerpo puede cambiar sin dejar de ser un cuerpo capaz de sentir placer.

La perimenopausia no significa el final de tu sexualidad.

Puede significar que necesitas empezar a conocerla de una manera diferente.

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¿La sexualidad cambia durante la perimenopausia?

Puede cambiar, pero no existe una única experiencia.

Algunas mujeres sienten una disminución importante del deseo sexual. Otras experimentan mayor libertad y confianza. Y muchas prácticamente no perciben cambios.

La sexualidad femenina es compleja.

No depende únicamente de nuestras hormonas.

También influyen:

  • el estrés;
  • el cansancio;
  • la calidad del sueño;
  • la relación de pareja;
  • la autoestima;
  • la imagen corporal;
  • algunos medicamentos;
  • la salud física y emocional;
  • la presencia de dolor o sequedad vaginal;
  • el contexto que estamos viviendo.

Por eso, si tu deseo ha cambiado, la primera pregunta no debería ser:

“¿Qué me pasa?”

Quizá sea más útil preguntarte:

“¿Qué necesita mi cuerpo ahora?”

5 cambios sexuales que pueden aparecer durante la perimenopausia

1. Menor deseo sexual

Las fluctuaciones hormonales pueden formar parte del cambio, pero rara vez son la única explicación.

Imagina intentar sentir deseo después de una noche de insomnio, un día de estrés, cansancio, responsabilidades y una mente que no deja de pensar.

El deseo necesita contexto.

Y en esta etapa quizá tengamos que empezar a crear ese contexto de manera más consciente.

2. Menor lubricación vaginal

La disminución de estrógenos alrededor de la menopausia puede provocar que los tejidos vaginales se vuelvan más secos y menos elásticos.

Esto puede hacer que la penetración resulte incómoda o dolorosa.

Y aquí existe un círculo que vale la pena romper:

menos lubricación → molestias → menos deseo → menos actividad sexual.

La sequedad vaginal tiene soluciones. Los lubricantes durante la actividad sexual y los hidratantes vaginales utilizados regularmente pueden ayudar; cuando los síntomas persisten, existen además tratamientos médicos que vale la pena conversar con el ginecólogo.

3. La excitación puede necesitar más tiempo

Lo que funcionaba a los 25 quizá no funcione exactamente igual a los 45 o 55.

Y eso no significa que haya algo mal.

Puede significar que necesitas más tiempo, estimulación diferente, comunicación o simplemente dejar de esperar que tu sexualidad funcione exactamente como antes.

4. El orgasmo puede sentirse diferente

Algunas mujeres perciben cambios en la intensidad o en el tiempo necesario para alcanzar el orgasmo.

Pero envejecer no significa perder necesariamente la capacidad de disfrutar.

El placer sigue siendo posible durante y después de la menopausia.

5. Puede cambiar nuestra relación con nuestro cuerpo

El cuerpo cambia.

Y nuestra percepción de él también.

A veces el problema no está solamente en las hormonas, sino en dejar de sentirnos atractivas o deseables.

Reconectar con la sexualidad también puede significar volver a mirar nuestro cuerpo con menos crítica y mayor curiosidad.

Algo importante: no existe una cantidad “normal” de deseo

No necesitas querer tener relaciones determinado número de veces por semana para demostrar que tienes una sexualidad saludable.

Hay mujeres con mucho deseo.

Mujeres con poco.

Mujeres cuyo deseo aparece espontáneamente.

Y mujeres que necesitan primero intimidad, caricias o conexión para que el deseo aparezca.

La pregunta importante es:

¿Tu sexualidad actual te genera bienestar o te está causando malestar?

Si estás cómoda con ella, no necesitas cumplir ningún estándar externo.

7 maneras de cuidar tu salud sexual después de los 40

1. Habla de sexo

Con tu pareja.

Con tu ginecólogo.

Y contigo misma.

Nombrar lo que sentimos es una de las primeras formas de quitarle poder al tabú.

2. No normalices el dolor

El sexo no debería doler simplemente porque estás entrando en la menopausia.

Si existe dolor, ardor, sequedad o sangrado durante las relaciones, consulta con un profesional.

Existen soluciones.

3. Utiliza lubricante cuando lo necesites

No es señal de fracaso.

No significa que no estés excitada.

Es una herramienta de bienestar sexual.

4. Dale más tiempo al placer

Quizá ahora necesites más caricias, más estimulación o simplemente menos prisa.

Tu sexualidad puede evolucionar.

Permítelo.

5. Cuida el sueño y el estrés

Es difícil conectar con el deseo cuando el organismo está agotado.

Dormir, descansar, moverte y encontrar espacios propios también son parte de la salud sexual.

6. Explora

La sexualidad no se limita a la penetración.

Caricias, masajes, besos, masturbación, fantasías, conversación, contacto físico e intimidad también forman parte de ella.

7. Recupera el derecho al placer

Durante muchos años, la sexualidad femenina estuvo relacionada principalmente con reproducción, pareja o maternidad.

La perimenopausia puede convertirse en una oportunidad para hacerte una pregunta distinta:

¿Qué me gusta a mí?

La sexualidad después de los 40 también puede mejorar

Hay algo de lo que hablamos todavía menos:

Para algunas mujeres, esta etapa también trae cosas positivas.

Mayor conocimiento del propio cuerpo.

Más seguridad.

Menos preocupación por cumplir expectativas.

Más capacidad para decir qué queremos y qué no.

Más comunicación.

Y una sexualidad menos enfocada en “hacerlo bien” y más enfocada en sentir.

Quizá el objetivo no sea recuperar exactamente la sexualidad que teníamos antes.

Quizá sea descubrir la sexualidad que queremos tener ahora.

Fuego de Venus: reconectar con tu deseo también es autocuidado

 

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En Menoglow creamos Fuego de Venus pensando precisamente en esta dimensión del bienestar femenino que durante tanto tiempo se dejó en segundo plano.

Su fórmula combina maca, Shatavari, fenogreco, Black Cohosh, L-arginina y L-citrulina, ingredientes seleccionados dentro de una fórmula orientada al bienestar sexual, la vitalidad y el deseo femenino.

Fuego de Venus no pretende convertir el deseo en una obligación ni sustituye la evaluación médica cuando existen dolor, sequedad vaginal importante o cambios persistentes en la función sexual.

Es una herramienta para acompañar a mujeres que quieren volver a poner su bienestar sexual dentro de sus prioridades.

Porque sentir deseo no es una frivolidad.

Sentirte cómoda en tu cuerpo tampoco.

Y disfrutar de tu sexualidad no tiene fecha de caducidad.

Este 4 de septiembre, hagamos algo diferente

En este Día Mundial de la Salud Sexual, quizá no necesitemos hablar solamente de sexo.

Hablemos de nuestro cuerpo.

De intimidad.

De comunicación.

De placer.

De aquello que cambió.

De lo que queremos recuperar.

Y también de todo lo nuevo que todavía podemos descubrir.

La perimenopausia no es el momento de despedirte de tu sexualidad.

Puede ser el momento de volver a hacerla tuya.

Menoglow Fuego de Venus. Reconecta con tu deseo, tu vitalidad y tu placer.